¡Pero bueno! ¿Qué está ocurriendo? ¿Qué está pasando?

Pues que volvemos a encontrarnos en esta pequeña sección donde estamos tú y yo.
Una lástima que no podamos tomarnos un café, ¿verdad? Pues tengo buenas noticias para ti…

HABEMUS OFI

Como lo lees. Al fin tenemos base de operaciones. Sin más. Nuestro trabajo nos ha costado, no creas, y eso que ahora llega la parte difícil, la de amueblar. El otro día sin ir más lejos nos encontramos una pequeña estantería de madera maciza y tuvimos que cargarla el mandamás y yo hasta la oficina. ¡Madre mía, deberías habernos visto! Pleno julio, y bendita la estampa de yo con chanclas y él con agujetas subiendo una cuesta de tres pares de narices con un mueble ahí, al peso, como el pollo del Mercadona.

Por suerte todo el mundo estaba en la playa, salvo unas cuantas personas que se congregaban haciendo muralla por las calles estrechas.

Casi nada.

Al día siguiente nos enfrentamos a pintarlo de blanco, y lo sorprendente no es lo que escondimos en una parte de él, sino que nos quedó hasta bien y todo. ¡Misión cumplida, ya teníamos sitio para las tazas, las herramientas y el café!

¿Qué más, qué más?

Pues que estamos muy vivos por las RRSS, ¡no te olvides de seguirnos en Facebook, Instagram y Twitter!

Cada una de estas redes está a cargo de uno de nosotros… ¿Serás capaz de adivinar cuál llevo yo? ¿Te aventurarás a esta misión que te llevará a los confines de la web?

Tan sólo has de seguir el rastro de imágenes y buenas canciones. Te veo por allí, espero.

También estamos preparando un par de cosas para cuando lleguemos a cierto número de seguidores. ¿Qué será, será?

En cuanto a lo demás…

Y bueno, ¡pues que estamos muy ilusionados! Poco a poco la gente va confiando en este pequeño grupo, y eso nos llena de ganas e ilusión de trabajar en los proyectos en los que, próximamente, nos embarcaremos sin saber muy bien hacia dónde nos llevarán.

Tenemos un equipo curioso si lo piensas, y tenemos muchas ideas en la cabeza. Alguna más loca que otra, pero por suerte tenemos una persona en el equipo que más o menos es capaz de controlarnos. Pero la idea de correr vestidos en monos morados es una que aún defiendo en cada reunión, desde mi sitio privilegiado en una de las dos sillas que tenemos en la oficina.

Quiero decir, cuando estamos todos el suelo es nuestro hábitat natural. Pero nunca nos faltan donuts. Más allá de esta carencia de sillas está nuestra impresora 3D, que ya está en la habitación de la entrada esperando a que le encontremos un sitio decente, pues anda mirando con recelo la figura de El Cuervo y el Submarino Amarillo de Los Beatles hecho con Legos que habitan en lo alto de la estantería anteriormente mencionada.

También hay una bolsa de Doritos que lleva dos semanas junto a las herramientas. Ninguno sabemos muy bien cómo llegó allí, pero el caso es que cuando necesitamos un destornillador nos ruge y clama farfalla vendetta en nombre de un hada que, al parecer, habita entre nosotros.

Me dice el director chupiguay que vaya cortando, que se me está alargando mucho la conversación, pero ¡qué quieres que te diga, si es que me encanta estar por aquí!

Nos leemos de nuevo en dos semanas, más o menos, espero.

Al menos, si sobrevivimos a las no-sillas, los Doritos malignos o los viajes que aún tenemos que dar.

– Roman.