Ganga con arte, siempre lo parte

¡Hola, artemaníacos!

Sí, lo sé. Sería muy chachi que volviera el antiguo Art Attack! y el poder presentarse así, pero no.

Hoy no va a poder ser.

Hoy no es el día en el que Jordi Cruz (el bueno) baje de los cielos acompañado del Manitas y de su fiel Cabezón, galopando en un bello corcel hecho de cartón, papel de periódico y menjunje Art Attack!

Y por si alguien, que lo dudo, se pregunta por la palmera…

Ahora mismo debe de estar retorciéndose en las profundidades más oscuras y ardientes del Infierno.
DE DONDE NO DEBIÓ SALIR NUNCA.

Una presentación digna de ovación

Pero ahora volvamos al tema principal por el que estoy aquí.
Y es que yo venía a hablar de mi libro… digo, de mi persona y del apartado de ilustración, del cual me encargo…

¡En efecto!

Era yo todo este tiempo, Mayu, la ilustradora de bolsillo de Pixies. ¡Buajajaja!

Mi locura creatividad y yo estaremos dispuestos dar solución artística a todo aquello que propongáis. So just ask! Además de ilustración, soy un ser de apoyo, tanto moral como en otras tareas, como diseño y redes sociales. Podría decirse que todos colaboramos en todo, en mayor o menos medida, como un enjambre de suaves y peluditas… hadas moradas.

Analizando, analizando, triunfé dibujando

Este blog se va a dedicar principalmente a analizar materiales de dibujo y las distintas técnicas artísticas que suelo emplear, con el fin de mostraros cómo y con qué suelo trabajar. Y vamos a estrenarlo hablando de una de mis últimas compras… ¡Acuarelas! Pero no son unas acuarelas cualquiera. ¡Es un set de 18 acuarelas + 2 pinceles por solo 3€!

Y me diréis:

“Mayu, no me seas cutre.
¿Cómo se te ocurre comprarte acuarelas tan baratas?
Eso no pinta ni queriendo.”

 

 

Pues ¡¡MEEEC!! Craso error.

Estas acuarelas, que me pillé en el Tiger del centro de Algeciras, son una absoluta maravilla para el precio que tienen. Y la verdad es que las compré por comprar, sinceramente. No tenía muchas expectativas puestas en ellas, en lo que a calidad se refiere, pero sus colores tan vivos y brillantes, me llamaron la atención al primer vistazo. ¡Y menos mal que me dejé llevar por mi espíritu consumista!

Tal y como comentó ahí arriba, comparando estas acuarelas con marcas mucho mas reconocidas (y caras), su calidad poco tiene que envidiar a las de mayor categoría y prestigio. Y es que resulta sorprendente la calidad y la cantidad de pigmentos que contienen, a pesar de su ya mencionado precio irrisorio. De entre sus puntos a favor podemos destacar la facilidad que muestran para combinarse entre sí, pudiendo crear unos degradados verdaderamente suaves y homogéneos.

Otro punto a su favor son el brillo de los colores de la paleta, como podemos observar en está pajarita pintada a modo de prueba de degradados. Aunque, para probar verdaderamente su calidad, decidí hacer un dibujo de una colorida piñata que también me había comprado en la tienda y que tenía una gran gama cromática, lo cual la hacía ser el modelo perfecto.

Podría decirse que he empleado casi todos los colores de la paleta a la hora del coloreado. He considerado que lo mejor era hacerlo lo más realista posible para sacar a relucir todo el potencial que podía ofrecerme. El resultado me ha convencido totalmente en lo que respecta a calidad-precio. Su uso también es muy agradable y aunque algunos colores, como el celeste, presentan una composición algo inestable en combinación con los demás, en general, obtenemos mucho por muy poco. Como extra, antes de marcharme, aquí os dejo una foto más detallada para que veáis mejor cómo lo he hecho y cómo los colores se mezclan entre sí de forma realista:

Y ahora sí que sí…

¡¡¡Desaparezco~!!! 💜🧚‍♀️